CASA DE LA MUJER EN YUCATÁN, POR DRA. ROCÍO CHAVESTE

“Casa de la Mujer” en Yucatán: una experiencia que debe protegerse desde la continuidad.
Dra. Rocío Chaveste Gutiérrez.
La invitación a trabajar en el municipio de Mérida, Yucatán, México, en la creación y constitución del Centro de Desarrollo Integral y de Atención a la Violencia Intrafamiliar (CIAVI), mejor conocida como “Casa de la Mujer”, y simultáneamente en la Dirección de Desarrollo Social del Ayuntamiento, nos llevó a pensar y retomar la posibilidad de plantear un centro de atención con características diferentes a las que tenían otros espacios que conocíamos dentro del país, aunque conservando algunos objetivos comunes.
Plantear un programa de prevención, tratamiento y al mismo tiempo, generador de políticas públicas en el tema, dentro del marco del desarrollo social y no de la asistencia social, era uno de los retos que teníamos que enfrentar, ya que partiendo de que en una institución burocrática gubernamental los procesos suelen ser lentos y con un una línea de autoridad jerárquica rígida, pretendimos cambiar de paradigma y generar comunidades de atención colaborativa, no únicamente entre los miembros del centro, sino con los y las usuarias del mismo.
El aprendizaje colaborativo implica un enfoque distinto para apreciar y trabajar en el proceso de construcción de comunidades de atención colaborativa y tiene sus raíces en la crítica posmoderna y el construccionismo social. Implica que las personas involucradas en los procesos son aprendices y expertos en diferentes ámbitos. Es un proceso interactivo dentro del cual se construyen esfuerzos equitativos, en el que los acuerdos evolucionan a través del diálogo entre los participantes .
En años anteriores los programas gubernamentales estaban enfocados hacia la formulación de propuestas para las mujeres con un enfoque familiar, por ejemplo, los proyectos que surgen del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) que se caracterizan por acciones que tienden a conservar los roles de género establecidos, a ser reproductores del sistema, y donde lo fundamental es mantener a “la familia” como la base de la sociedad.
La vida social se va construyendo en la relación con los otros, y en la actualidad nos confronta con nuevas formas de familias, géneros, roles sociales y familiares, lo que pone en evidencia la diversidad de estilos de relación en todos estos ámbitos.
La formulación de propuestas colaborativas dentro de CIAVI partió principalmente de tres acciones: de un análisis crítico de las experiencias del pasado, que enfatizaban la asistencia social, funcionando, en muchos casos, solo como placebos o plataformas electorales; de considerar las nuevas formas de relación desde los diversos roles sociales de genero dentro del entorno familiar y social actual, y la de cumplir con la misión del CIAVI como una dependencia del gobierno, cuya función es prevenir, brindar atención y apoyo a víctimas de violencia intrafamiliar.

“La Casa de la Mujer”, ha sido una instancia operativa del Ayuntamiento de Mérida, que ha brindado atención directa a mujeres, hombres y familias que viven en situación de violencia. Surgió como respuesta a una demanda expresada por la sociedad y como elemento trascendente en la Promoción de la Equidad entre hombres y mujeres. Desde su fundación constituyó uno de los pilares fundamentales del municipio en la generación de toma de decisiones y empoderamiento de las mujeres, no solamente a través de la atención específica de la violencia desde los aspectos psicológico y jurídico, sino también, mediante talleres educativo-formativos dirigidos a niños, adolescentes, mujeres y hombres. Ha representado una política importante en el marco de los derechos humanos de las mujeres a nivel local, ya que deviene del trabajo y la participación de representantes de diferentes sectores.
Las Comunidades de Atención Colaborativa parten de la perspectiva del Aprendizaje Colaborativo desarrollada en el Houston Galveston Institute por Harlene Anderson y Harold Goolishian , se fundamenta en la crítica postmoderna y específicamente en el Construccionismo Social y propone un nuevo paradigma para el proceso de Enseñanza- Aprendizaje.
El Construccionismo Social , como parte del pensamiento postmoderno, se ocupa de las redes de relaciones más que de los individuos en sí. Cuestiona la posición de “superioridad trascendente” reclamada por aquellos que actúan según el modelo científico tradicional , también cuestiona la idea de una verdad única y duda de que la investigación social “objetiva” sea posible al sostener que no se puede conocer la “realidad social” y en consecuencia, que la investigación científica tradicional con sus test, estadísticas y coeficientes de probabilidad, es sólo una expresión de anhelos, cuando no lisa y llanamente una mentira .
Dentro de la corriente postmoderna se sostiene que lo que se ha tomado como explicaciones correctas y objetivas de la naturaleza y del “yo”, son más bien subproductos de los procesos sociales . En el pensamiento postmoderno, la objetividad, entendida desde el positivismo, no sólo no es posible, sino que no es útil.
Desde el construccionismo social, el vehículo de intercambio cultural, es el lenguaje. Esta postura implica que cuando conocemos algo nuevo, renegociamos socialmente su significado para tener acuerdos con los otros. De esta manera se construyen realidades locales. En cuanto a las realidades sociales, estas son conformadas mediante el acto de negociar y discutir sobre el significado de los conceptos, es decir, estas realidades son los significados que conseguimos compartiendo las cogniciones humanas.
La ideología postmoderna y socioconstruccionista, cuestionan las prácticas tradicionales en psicoterapia, educación y trabajo comunitario, dirigen uno de sus principales cuestionamientos hacia la perpetuación de la estructura jerárquica “experto- no experto, hacia las premisas modernistas como la objetividad del “observador independiente”, el conocimiento empírico, la verdad universal y la certeza. Las Comunidades de Atención Colaborativa, en el marco del Aprendizaje Colaborativo posmoderno, tiene tres componentes interrelacionados: clínica, enseñanza e investigación ; estos componentes permiten que pueda ser aplicado no sólo a estos contextos, sino a una gran variedad de ámbitos.
Desde este paradigma se considera al trabajo dentro de las comunidades de atención colaborativa como generadoras de procesos continuos y activos, en el que todos los participantes aprenden constantemente uno de otro. Se considera que cada una de las personas que participan en procesos de aprendizaje es experta en diferentes áreas, principalmente “sabe” qué es lo que quiere aprender, cómo quiere ser enseñado o cómo puede aprender de una mejor manera, pero sobre todo es experto en cuanto a sus experiencias vitales .
La persona que en los modelos tradicionales funge el papel de experto, pasa a ser un “facilitador” cuya expertez o conocimiento principal consiste en saber crear un espacio de conversación en el que se puedan compartir experiencias y se permita la generación de posibilidades de transformación y crecimiento . La postura que asume el facilitador es la de “no conocedor” , ya que son las personas con las que trabaja quienes guían mediante sus intereses el proceso.
Esto no implica que los facilitadores no sepan nada en absoluto, sino que lo que saben es sólo una perspectiva que está abierta al reto y al cambio. Es así que un facilitador que trabaja desde este enfoque, presenta sus saberes como una contribución más al proceso.
En el Aprendizaje Colaborativo, el facilitador es una persona respetuosa que valora la experiencia de cada uno de los participantes al no saber lo que “es mejor” para las otras personas. El facilitador acepta cada perspectiva de los participantes, pero esta aceptación no es simplemente estar de acuerdo o tolerar, sino un proceso activo que incluye el conectarse, entrar e interactuar con esa perspectiva.
El facilitador es experto en el proceso, no en los contenidos ni en las soluciones a las temáticas planteadas por los participantes ya que estas se desprenden del mismo. En este sentido, se valoran las “experteces” que tanto los participantes como los facilitadores tienen y comparten.
En resumen, la postura de, ya sea un terapeuta, maestro o facilitador, que trabaja bajo este paradigma, es la siguiente :
1. su responsabilidad es crear una atmósfera excitante y que invite al aprendizaje donde pueda ocurrir la generación de significados y donde los participantes tengan la posibilidad de pensar acerca de su agenda de aprendizaje.
2. toma la responsabilidad de crear un espacio dialógico conversacional y de un proceso que permite el mutuo cuestionamiento y la colaboración en la definición y disolución del problema.
3. valora y respeta la experiencia de los participantes y considera que estos son expertos al saber qué quieren aprender y cómo el facilitador puede ayudarlos a lograrlo.
4. no sabe lo que es mejor para las otras personas y no asume que conoce la agenda del aprendizaje de los participantes o sus expectativas; en ese sentido este viene a ser un no-conocedor y los participantes los conocedores.
5. no es experto en contenidos y soluciones sino en procesos; es experto en generar espacios y procesos dialógicos en los que las experiencias del
facilitador y los participantes se combinan creando novedad y competencia.
6. Cada uno trae un particular tipo de experiencia al sistema de aprendizaje.
Es así como, el esfuerzo en el Aprendizaje Colaborativo es de igual magnitud por parte del facilitador como por parte de los participantes, es un proceso en el que todos están comprometidos, se encuentran unidos en un intercambio dialógico a través del cual se crea conocimiento junto con los otros.
Al ser ambas partes aprendices, el conocimiento deja de ser algo que el maestro da al alumno, convirtiendo la enseñanza en un proceso interaccional no estandarizado que se da en la conversación. Se espera que la actitud del facilitador sea espontánea y natural, es decir, que no obedezca a un método o técnica, sino a una filosofía de vida.
Los facilitadores y los participantes forman una organización en donde todos colaboran de manera conjunta, mediante el diálogo, en la exploración de temas o problemáticas acordadas por ellos mismos. Dicha exploración se centra preferentemente en los recursos de las personas más que en sus deficiencias, ya que se considera que es en las relaciones, y no en el individuo en sí, que se generan dichos déficit.
Cabe aclarar que en el mencionado diálogo se incluye tanto el que se da de manera interna como el externo, en la medida en la que las personas hablan consigo mismas y con los demás. Bajo este enfoque se considera que estas dos formas de diálogo se van informando y formando uno al otro en una constante interacción entre lo que se hace público, lo que se comparte con los otros participantes, y lo que se mantiene privado.
Es también un tipo de diálogo o conversación dinámica y generativa, en la cual hay lugar para todas las voces y en la que cada persona está completamente presente. Otra característica de la conversación colaborativa es que hay un intercambio de ideas, pensamientos, opiniones y sentimientos, de dos vías, es decir, tanto de facilitador a participante como de participante a facilitador.
Al considerar que cada persona es diferente en parte debido a sus experiencias vitales y en parte debido al significado que le otorga a estas, se cree que la diversidad se convierte en la valiosa posibilidad de tener tantos puntos de vista diferentes como participantes en el proceso haya.
La participación de todos los miembros de esta organización colaborativa permite a las personas acceder a sus propias narrativas y a las del resto de los participantes, lo que posibilita la ampliación de la narración original para que esta cobre nuevos sentidos y probablemente para que la persona encuentre nuevas alternativas para la di-solución de las problemáticas planteadas inicialmente.
A raíz de la participación en el intercambio lingüístico que implica el Aprendizaje Colaborativo las personas implicadas pueden acceder a un sentido de responsabilidad y de ser capaces de manejar y actuar sobre los propios dilemas desde una postura autónoma y de competencia. Es a esto a lo que Harlene Anderson y Harry Goolishian llaman “sentido de Agencia” y que tiene que ver también con el empoderamiento que se buscaba en CIAVI que las mujeres obtengan con respecto a su propia vida.
De esta manera, el conocimiento es conceptualizado como construido y generado mediante el lenguaje a través de la participación conjunta en el proceso de aprendizaje y no como algo que el facilitador posee de manera privilegiada y que tratará de hacer llegar a los participantes. Es decir, las contribuciones del facilitador y de los participantes tienen exactamente la misma importancia para el proceso ya que cada uno contribuye al nuevo conocimiento, es decir al surgimiento de nuevas posibilidades.
La transformación tiene lugar dentro del proceso de aprendizaje colaborativo a medida que los participantes co- generan y co- exploran las múltiples descripciones de la problemática propuesta como tema, así como las historias y perspectivas que cada una de las personas ha traído al proceso. London expresa que el concepto transformación resulta más acorde a este enfoque debido a que, a diferencia del cambio, se refiere a un proceso fluido y en movimiento y no a un producto terminado e inmodificable.
Se espera que a medida que los participantes se comprometen en el proceso de aprendizaje, este traerá nuevas maneras de pensar y de actuar en relación a los dilemas o problemáticas, generando así diversas posibilidades de soluciones que pueden implicar maneras diferentes de relacionarnos con los demás y consigo mismos. En este sentido, los participantes y los facilitadores son susceptibles de trasformaciones en sus maneras de entender y estar en el mundo.
De acuerdo a Anderson, la postura y actitud que el terapeuta o facilitador tendría que asumir si desea tener una conversación generadora de posibilidades como las que se busca crear en el aprendizaje colaborativo:
a. se acerca a cada situación de terapia o consultoría de una manera única y especial.
7. toma la responsabilidad de crear un espacio dialógico conversacional y de un proceso que permite el mutuo cuestionamiento y la colaboración en la definición y disolución del problema.
8. permite que los participantes se sitúen en el centro del escenario con su propia historia, tal y como la quieren contar, sin ser guiado por lo que el terapeuta piensa que es importante.
9. mantiene la conversación dentro de los parámetros de los problemas definidos por los participantes.
10. mantiene simultáneamente ideas múltiples y contradictorias.
11. elige lenguaje cooperativo sobre el no- cooperativo.
12. aprende, entiende y conversa en el lenguaje de los participantes, ofreciendo preguntas, opiniones, especulaciones o sugerencias de una manera que refleja una postura abierta y permite al cliente darle forma a su propia historia.
13. es un escucha activo, respetuoso y responsivo que demuestra el valor que tiene lo que los participantes consideran importante.
14. no entiende demasiado rápido, si es que llega a entender.
15. elabora preguntas (preguntas conversacionales) que sus respuestas requieren nuevas preguntas y abren nuevas puertas para conversar acerca de lo familiar.
16. mantiene una conversación dialógica o diálogo interno, consigo mismo.
17. mantiene una postura reflexiva consigo mismo, con los participantes y con sus colegas.
Siguiendo estas mismas ideas, la relación exitosa entre el profesional, facilitador, terapeuta o consultor, y el cliente, ya sea este un alumno o el participante de un taller, incluye las siguientes consideraciones para que la voz de los clientes sea privilegiada en las conversaciones que estos sostienen :
1. Validación: escuchar con una actitud respetuosa y humilde, mantener la coherencia con la historia del cliente y promover la autoafirmación por parte de este.
2. La historia del cliente toma el centro del escenario: ser curioso, elaborar preguntas que lleven a otras preguntas y no a respuestas.
3. Identidad del Yo: estimular el desarrollo de múltiples identidades que liberan y permiten la existencia simultánea y contradictoria de una variedad de “yos”. Dar un nuevo sentido al yo lleva a un sentido de autoafirmación o agencia.
4. El o la cliente es el autor de su propia historia: Crear y guardar lugar para que el cliente desarrolle su propia visión y reescriba su propia historia.
5. Ritmo: trabajar en el tiempo y el ritmo del o la cliente y no el del terapeuta.
6. Información: El o la cliente y el terapeuta crean juntos conocimiento. Un conocimiento que es único y específico del o la cliente.
7. Elecciones: Dejar que el o la cliente determine lo que es importante. Actuar de manera colaborativa que contradice la expectativa que la o el cliente tiene del o la terapeuta como el experto.
8. Intervenciones: Evitar los diagnósticos, objetivos y estrategias para alcanzar dichos objetivos o metas. Considerar como idiosincrásico y único de cada persona la multiplicidad de posibilidades para cada cliente, contexto y situación.
9. Familiaridad: Explorar lo familiar de manera que se puedan construir puertas donde antes había paredes.
10. Público: Hacer que las ideas del o la terapeuta sean invisibles y los prejuicios visibles; mantenerse abierto a preguntas y cambios.
11. Entendimiento: No conocer, no asumir o llenar los espacios en blanco con demasiada rapidez.
12. Creencia y confianza: Tratar de darle sentido a lo que parece sin sentido.
Los pasos que, según Anderson , un terapeuta puede dar para lograr una “conversación dialogal” y que tiene que ver con la postura que este asume en su relación con los otros, son:
1. Diálogo Interno del terapeuta consigo mismo: El terapeuta entra a la relación con un espacio interno (interior, silencioso, privado) dialogal en su cabeza. Deja espacio para entrar al otro y procura no entrar con un punto de vista formado con ideas o planes sobre qué se debe hacer. Se trata de abrirse genuinamente a la novedad de la otra persona para aprender de ella.
2. Diálogo Externo del terapeuta con su cliente: El terapeuta crea un espacio y facilita una exterioridad dialogal, invitando al cliente a la conversación en una indagación compartida al: a) permitir la primacía del cliente, b) demostrar un genuino interés y mostrar respeto por lo que el cliente tiene que decir, c) escuchar y responder de manera activa, d) mantener la coherencia, e) aprender del cliente a través del no- conocimiento y f) hacer preguntas conversacionales.
3. Los terapeutas hablan con una sola persona a la vez. Al hacerlo, las otras personas son capaces de escuchar sin defender sus posiciones y esto provoca que sean capaces de escuchar y oír de otro modo. Esto da a la gente la seguridad de que será atendido. La historia que se crea ante el terapeuta y el otro es diferente, así que compromete el interés del otro y minimiza la tentación de interrumpir.
4. Diálogo Interno del cliente consigo mismo: El proceso conversacional externo promueve y maximiza la oportunidad del cliente de interactuar dialógicamente, con lo que el o ella escucha, más que de continuar el mismo monólogo de su conversación interna.
5. Diálogo Externo Cliente- cliente: Cuando la gente comienza a hablar, tanto los terapeutas como ellos mismos, de otro modo, comienzan a hablarse entre ellos mismos de una manera diferente.
6. Diálogo fuera del consultorio: El diálogo externo e interno dentro de las primacías del cuarto de terapia hace a los clientes capaces de hablar acerca de mismos y de sus puntos de vista de un modo en que no lo han hecho antes, tanto dentro como fuera del lugar de terapia.
En el aprendizaje colaborativo la retroalimentación y evaluación del proceso es continua y se realiza a través de reflexiones y conversaciones basadas en cuestionamientos como los siguientes: ¿qé estamos haciendo que es útil?, ¿qué sugerencias habría que hacer para cambiar lo que no está siendo útil?, ¿qué nos gustaría hacer diferente?, entre otras .
Es así como la postmodernidad vuelve a despertar en nosotros la conciencia de la imposibilidad de tener el significado último de las cosas, al recordarnos que nuestra experiencia de vida y los conocimientos que se han ido derivando de esta, son tan importantes como las investigaciones científicas más sofisticadas. Esto implica que debemos ser responsables de nuestros propios procesos y de nuestras historias.
Se pretendió que todas estas ideas pertenecientes a la filosofía postmoderna y específicamente al Aprendizaje Colaborativo, sirvieran como marco teórico y práctico en todas las intervenciones realizadas por el personal de las diferentes áreas que conforman el CIAVI, debido a que consideramos que este enfoque coincide con los objetivos planteados desde la planeación, organización, formación y seguimiento de esta institución, ya que, lejos de la mera asistencia social con tintes paternalistas, permite que las personas puedan retomar el control sobre las situaciones que viven cotidianamente.
Esto nos resultó particularmente útil al hablar de uno de los más importantes lineamientos del Modelo de Atención anteriormente expuesto, es decir, propiciar en las mujeres que acuden al CIAVI los procesos de desvictimización y desculpabilización.
Este enfoque, a pesar de estar presente en todas las actividades, fue quizá más evidente en la forma en que se trabajó en los diferentes talleres y grupos que la Casa de la Mujer ha ofrecido a la comunidad. Los temas de los talleres se desprendieron de las inquietudes que las personas que consultaban manifestaban y fueron estas mismas inquietudes las que guiaron las sesiones para ser complementadas con información relacionada con diferentes aspectos de la violencia intrafamiliar. /

Comentarios

Luis Fernando Silva ha dicho que…
Ustedes no tienen derecho alguno de juzgar...para eso hay procuradores de justicia..es molesto que no den la oportunidad de resolver los problemas en casa..y que sin decir ...encierren (por que es un encierro) con riesgo a ser violadas fisicamente a las mujeres.Porque no siempre se encuentra la direccion en el centro...¿o Si????
Luis Fernando Silva ha dicho que…
mi problema es que por causas de distancia...me fue imposible contactar con mi esposa por que no permiten el contacto..entonces como saben si realmente no se puede solucionar en casa el problema...LES HAGO RESPONSABLES SI EN EL LAPSO DE ESTANCIA..(ENCERRADA) ALGO SIN SOLUCION POSTERIOR LE PASA.
Luis Fernando Silva ha dicho que…
POR LO TANTO NO TIENEN HISTORIA ANTETECEDENTE AL TRATO DE LAS PERSONAS...NO DIGO QUE...NO EXISTAN PERO MI CASO SEGURO ESTOY QUE FUE PREJUZGADO..Y MAL CANALIZADO....
Luis Fernando Silva ha dicho que…
...yyy a juzgar por antecedentes de alguien de la familia que ahi estuvo...(encerrada sin aviso mas que tres dias despues a la familia) sin permitir dar replica y que al salir no da señas del lugar pero realmente salio mucho peor...al grado depresivo mas de grado30 que se exive en su tipo de mensaje de texto en su msj. Es una institucion sin ayuda...por lo contrario....termina con relaciones de tiempo y arriezga futuros de los hijos.

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